A la hora de contratar el suministro de luz o gas, la eterna pregunta es: ¿Aseguro un precio fijo todo el año o me arriesgo a pagar el precio del mercado diario?

No existe una respuesta única universal, ya que la mejor opción depende del perfil de consumo de tu vivienda o de la actividad de tu empresa. En este artículo analizamos los pros y contras de cada modelo para que elijas con criterio.

1. Tarifa Fija: Tranquilidad y previsibilidad

En este modelo, pactas un precio por kWh que se mantiene congelado durante la duración del contrato (habitualmente 12 meses), independientemente de las subidas o bajadas del mercado energético.

2. Tarifa Indexada: Transparencia al precio de coste

Con la tarifa indexada, pagas la energía al precio real al que se cotiza en el mercado mayorista (OMIE en el caso de la electricidad), más una pequeña comisión de gestión acordada con la comercializadora.

Tabla Comparativa Rápida:

CriterioTarifa FijaTarifa Indexada
Estabilidad mensualAlta 🟢Variable 🟡
Ahorro potencial máximoModerado 🟡Alto 🟢
Riesgo ante subidasNinguno 🟢Exposición al mercado 🔴

Conclusión:

Elegir la modalidad equivocada puede suponer un sobrecoste de cientos de euros al año.

👉 En TuSoluzion analizamos tus patrones de consumo históricos para determinar matemáticamente cuál de las dos opciones te genera un mayor margen de ahorro. 

Solicita tu análisis de tarifas aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tusoluzion
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.